El Teatro Alameda formó parte en el siglo XIX del Convento de San Clemente, hasta su desamortización en 1855. A partir de la segunda mitad del siglo XIX se convirtió en la fundición de la familia García-Junco y posteriormente, durante la dictadura franquista, el recinto fue convertido en caballerizas para la Policía Armada. A mediados de los 80, la Gerencia Municipal de Urbanismo procedió a su rehabilitación para uso cultural, naciendo en 1987 el Teatro Alameda tal y como lo conocemos hoy día. Se trata de un espacio versátil situado junto al más importante paseo de la Sevilla renacentista y barroca, la Alameda de Hércules, una de las zonas más populares de la ciudad y que tradicionalmente ha estado ligada al mundo flamenco y taurino. Como sala, el Teatro Alameda ha experimentado numerosos cambios de cara a su enriquecimiento técnico, y actualmente su programación está dedicada primordialmente a un público joven.